Bocuse dOr.jpg

Bocuse d'Or: En pos de la receta ganadora

Bocuse d'Or es el concurso gastronómico de mayor prestigio del mundo. Cuando empieza, solo se tiene una oportunidad: en la búsqueda de la receta ganadora, no hay lugar para errores.

Ørjan Johannesen tiene un sueño: ser el mejor chef del mundo. En su empeño por alcanzar esa difícil meta le esperan meses de preparación. ¿Pero cómo se prepara uno para una de las más famosas competiciones gastronómicas del mundo?
 
Cuando solo tenía nueve años, Ørjan comenzó a trabajar en el hotel Bekkjarvik Gjestgiveri, donde creció. Hoy sus días se dividen entre la cocina del hotel y la cocina donde se prepara para el concurso, en Sandefjord, donde trabaja Odd Ivar Solvold, su instructor. Odd Ivar ganó el bronce en el Bocuse d'Or de 1997 y desde entonces ha estado preparando a otros chefs noruegos para el éxito. Llegar a ser el mejor chef del mundo no es algo que se consigue solo. Conlleva un esfuerzo de equipo y preparaciones rigurosas.
 
En Bocuse d'Or Europe 2014, Ørjan Johannesen quedó en tercer lugar, lo que le permitió clasificarse para el campeonato mundial que se celebrará en Lyon en 2015. Ahora se enfrenta al desafío tranquilo y con la misma idea de siempre: cuando los sabores originales de los ingredientes destacan, la gente se pregunta cómo puede algo tan sencillo y poco complicado saber tan bien. La mejor comida se consigue con una sencilla combinación: un buen servicio y unos buenos ingredientes. Y sin embargo, lo que parece sencillo a veces es lo más difícil.
 
La Fórmula 1 de los chefs
 
Si Bocuse d'Or es la Fórmula 1 de los chefs, es porque realmente es una situación de ahora o nunca. Todas las piezas tienen que encajar para que uno pueda prepararse y optar a las medallas de Bocuse d'Or. Ørjan Johannesen está dedicando mucho tiempo a detalles que van más allá de la comida: las normas, el equipo y las condiciones de higiene tienen que estar bajo un estricto control. Añade: “En el concurso en Lyon dispongo de poco tiempo y todo tiene que estar limpio y ordenado en cada momento. Una buena higiene es vital”. Cuando se compite con los mejores chefs del mundo, solo tienes una oportunidad para triunfar y el más pequeño de los detalles puede tener el mayor de los impactos.
 
Ørjan utiliza los paños de limpieza sin pelusas Tork, para asegurarse de que todas las piezas de la vajilla de plata estén perfectas para la presentación final. En Bocuse d'Or, todo tiene que estar impecable. No se permiten huellas ni manchas, y lo que es igual de importante: nada de gotas de salsa sin querer ni salpicaduras incontrolables de condimentos. Para este nivel de perfección, el paño de limpieza sin pelusas de Tork limpia todo sin dejar rastros, está certificado para estar en contacto con la comida y absorbe rápidamente la grasa.
 
 
Este artículo se escribió antes de la edición de 2015 de Bocuse d'Or. Y adivine qué... Ganó.

Esos paños me acompañarán seguro en Bocuse d'Or.

Ørjan Johannesen

Ganador de Bocuse d'Or 2015